viernes, 1 de abril de 2011

Ternera con pimientos verdes...!!!

Ingredientes para 2 personas:
  • Un par de filetes de ternera (delgaditos pero hermosos)
  • 4 pimientos verdes. Tipo italiano.
  • 1 cucharita rasa de azúcar
  • 2 cucharas de salsa de soja
  • 200ml. de caldo casero de pollo (o 1/2 pastilla de concentrado)
  • maizena (para rebozar)
  • aceite de oliva (suave)
  • sal y pimienta al gusto
Empezad cortando el pimiento en tiras de aproximadamente 1 cm de ancho y  reservadlas.

Debemos cortar los filetes en tiras del mismo tamaño, salpimentarlas y enharinarlas ligeramente con maizena. Descartad todo lo que sean grasas, nervios, y tendones si los hubiera.

Como no quiero que la carne absorba mucha harina, ni que se formen pegotes, lo que suelo hacer es salpimentar y enharinar finamente (acariciándolo con la mano y sacudiendo) el filete para, acto seguido, cortarlo. Podéis ayudaros de un colador o malla para sacudir las tiras. Es muy importante que no haya exceso de harina. 

Por otro lado mezclad en un recipiente el azúcar, las dos cucharadas de soja y el caldo de pollo. Y Reserváis.


Agregad un poco de aceite a una sartén o wok y saltead la carne, a fuego vivo y removiéndola continuamente, separándola, por 30 segundos, o hasta que veáis que las tiras quedan sueltas. Inmediatamente retirad y reservad. No importa que la carne no esté del todo hecha, de hecho no debe estarlo, solo hay que sellar y mantenerla jugosa y suelta.
En cuanto retiréis la carne saltead las tiras de pimiento. Añadid aceite si lo creéis necesario. Esto va un poco al gusto personal, pero mi sugerencia es que el aceite no sea muy ácido o de sabor demasiado intenso, nos marcaría el resultado final.

El pimiento tardará un poquito más en hacerse, pero, para mi gusto personal, debe saltearse a fuego vivo y de manera rápida. Un par de minutos a lo sumo. Para mantener ese tono en su textura, tan característico de la cocina china,  y ese verde tan intenso, que con una cocción prolongada perderíamos
 
 

En cuanto esté el pimiento, agregad las tiras de ternera y el caldo que teníais reservado.

Dejad que se integren todos los sabores a fuego vivo, probad, rectificad si fuera necesario y cuando esté a vuestro gusto servid bien caliente.

Cuando compro pollos enteros, o preparo muslos rellenos, con los huesos suelo hacer un caldito sencillo y congelarlo en "dosis". Si vosotros no disponéis de caldo casero de pollo, no tengáis  ningún reparo en usar una punta (o la cantidad que creáis necesaria)  de pastilla de concentrado en estas recetas orientales. 

Por norma no me gustan, alteran demasiado el sabor y al final no deja de reproducir un caldo salado sin gusto definido. PERO, y lo digo así, en mayúsculas, tratándose de cocina asiática no solo es una buena solución sino que es ideal, pues le aporta glutamato monosódico, potenciador del sabor que utilizan estos preparados, muy común en la cocina china. 

Este plato puede consumirse recalentado sin problema, siempre y cuando no dejéis que se consuma el caldo, con lo cual es ideal para una comida rápida en tupperware.




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